Nadie es una isla / Nobody is an island

Nadie es una isla,

Que posea todo por sí mism@,

Somos un interSer,

Necesitamos una parte de cada uno,

Lo que se produce y florece,

En distintas partes de la tierra.

Y lo que se piensa y siente,

En distintos puntos del mundo,

Llega a otros puntos del mundo.

Y los daños y sufrimientos de otros,

Llegan a nosotros en la lejanía,

Porque está en nuestra conciencia,

Porque está en nuestro divino corazón,

Está en nosotros,

Porque es nuestra verdad,

Es lo que somos, lo que hemos sido,

Y lo que siempre seremos.

……….

No one is an island,

That he owns everything for himself,

We are an interBeing,

We need a part of each,

What is produced and flourishes,

In different parts of the earth,

They reach other parts of the earth,

And what you think and feel,

In different parts of the world,

Reach other parts of the world.

And the hurts and suffering of others,

They come to us in the distance,

Because it is in our consciousness,

Because it´s in our divine heart,

It is in us,

Because it´s our truth,

It is what we are, what we have been,

And what we will always be.

Nessuno é un isola,

Che possiede tutto per se stesso,

Siamo un interEssere;

Abbiamo bisogno di una parte di ciascuno,

Ció che si produce e fiorisce,

in diverse parti della terra,

Raggiungono altre parti della terra,

E quello che pensi e senti,

In diverse parti del mondo,

Raggiungi altre parti del mondo.

E le ferite e le sofferenze degli altri,

Vengono da noi in lontananza,

Perché é nella nostra coscienza,

Perché é nel nostro divino cuore,

É in noi,

Perché é la nostra veritá,

É ció che siamo, ció che siamo stati,

É quello che saremo sempre.

La democracia nació en el Mar. Por una inspiración.

¿Sabías que la democracia nació en el mar? Y que fue por una Inspiración. Sí, un momento de inspiración en  una caminata en la playa hizo nacer la idea del mecanismo de la democracia para poder convivir, solucionar conflictos y construir un destino colectivo.

La historia es esta:

Hace muchos siglos atrás había un conflicto muy grave en Atenas, la situación social era de crisis. El pueblo se había levantado contra los aristócratas porque éstos concentraban casi todo el poder económico, político y social de su sociedad, porque ellos tomaban todas las decisiones que afectaban a todos. Urgían los cambios, la mayoría quería mejores condiciones humanas y sociales, y tener participación en la construcción de la vida en conjunto.

Estaban en una grave tensión social y se necesitaba una salida. Fue en ese momento donde aparece Clístenes; un hombre que años antes había sido desterrado de Atenas, y a quien el destino le habría dado la posibilidad de dar una salida a su pueblo y nuevo respiro a su tierra.

Se cuenta que Clístenes ya de regreso en Atenas y muy afligido por la situación de su país, haciéndose preguntas salió a caminar por la playa. Fue allí, mientras caminaba por la orilla mirando el mar cuando divisó esas piedras redondas y suaves moldeadas por el mar y el viento, estas piedras eran de colores blanco y negro. Tomo unas piedras y las lanzó al mar; y de pronto, las vió, las contempló con atención. Fue en ese instante donde se iluminó, y pensó: estas piedras blancas simbolizan sí y las piedras negras no.

Y reflexionó sobre un sistema para que las personas pudieran echar estas piedras dentro de un guijarro, y luego podrían contarse los sí y los no. La mayoría ganaba, y podrían decidir lo que querían para su sociedad, expresando un sí o no a través de éstas. Así nació el sistema conocido como democracia. La palabra viene de Demo que significa pueblo y Kratos que significa poder, es decir el poder del pueblo. A través de esta nueva idea se hacía posible una salida pacífica, donde todos pudieran expresar su parecer y ser parte de la construcción del destino colectivo.

Así nació el mecanismo de la democracia hace miles de años frente al océano.

Con las pequeñas piedras de colores blanco y negro echadas dentro un guijarro, y así una mayoría podía indicar los caminos de su destino colectivo.

La democracia actual está en crisis, necesitamos inspiración para crear nuevos modelos y soluciones. El relato que inventamos y que nos unía llamado democracia liberal está en crisis; por varias razones, entre ellas por lo que dice la ciencia actual en base a que no hay un sujeto racional que toma decisiones, por el gran condicionamiento de la mente por la tecnología, dominada por corporaciones, medios, gobiernos y publicidad, que inducen a las personas a pensar lo que ellos siembran en sus mentes, por ende no habría libertad para decidir ni elegir. No habiendo una elección libre sino mas bien un comportamiento dirigido por estos gigantes corporativos y tecnológicos. Hoy, necesitamos nuevas ideas, nuevos modelos, y por eso necesitamos inspiración.

Existe una fuente siempre disponible para la inspiración, una fuente de energía, creatividad, belleza, compasión, a la cual podemos conectarnos. Está en nosotros y en el cosmos, en todo, es la fuerza vital; solo necesitamos atención, concentración, y la capacidad de poder estar atentos de nosotros mism@s en cualquier lugar. Y tal como ese día en la playa, nosotros podemos encontrar inspiración para nuestras ideas, necesidades y proyectos. La evolución funciona así, entrega ideas a quienes están abiertos y conectados a esa fuente. Hay que volver a despertar esa capacidad de conexión para nuestra inspiración.

La conexión se produce con la atención a través del poder de la concentración. Conéctate con tu propio ser y conócete, en este mundo que compra tus datos, te quiere dirigir, te llena de distracciones y publicidad. ¿Hace cuánto que no te conectas contigo mism@ para encontrar tus propias ideas, tu inspiración y pasión?

¿Crees que hoy necesitamos inspiración?.

Cómo mantener claridad y calma en nuestro mundo en crisis Eco-social.

La visión clara y el corazón abierto a los desafíos puede cultivarse con la cualidad de la Atención, que es una capacidad para estar en el presente sin perdernos en el camino; y la cualidad de compasión e interconexión que es la habilidad de cultivar un corazón que enfrenta el mundo con apertura y sin miedo. Es lograr una mente clara y un corazón pacífico en cualquier circunstancia. La mente clara puede entrenarse con ejercicios de meditación, de autovigilancia en el día a día, de observar las propias sensaciones del cuerpo, de tus emociones y percepciones, y de ser capaces de desarrollar la conciencia interna de las propias experiencias, es decir, vivir tus experiencias pero sin apegarte ni identificarte a ellas, y así puedes estar plenamente presente ante los eventos. Esto permite una libertad interna y un espíritu fuerte y resiliente ante cualquier circunstancia.

El Corazón es un órgano que nutre todo nuestro cuerpo de oxígeno y sangre, que da el pulso y ritmo de la vida, es el centro de nuestras emociones, de aquello que sentimos. Existen emociones incómodas o perturbadoras y emociones de felicidad plena y paz. El equilibrio de estas emociones puede cultivarse, con ciertas prácticas de atención, de compasión, prácticas de interdependencia, y de reconexión con uno mismo, los otros seres y las Naturaleza. Este órgano es esencial en la percepción de lo que vivimos. Las vivencias alegres, tristes, de esperanzas, sueños, etc, son registradas aquí. Este corazón también nos puede hacer sentir las emociones mas elevadas que existen, y además es la base de la conexión con todo lo trascendente de la existencia. Cuando este órgano está despierto podemos reconectarnos realmente con todo, con partes de nosotros mismos, de las otras personas y de una sensación de unidad con la naturaleza.

Con la práctica y el tiempo se va aclarando la percepción, y se desarrolla la visión clara, esto permite tener también emociones calmas para enfrentar cualquier circunstancia. Con estos elementos ya mas desarrollados comienza a nacer en nosotros de manera natural la compasión e interconexión, que es la habilidad que tenemos de conectarnos con todos los seres que viven en nuestro planeta, y de reconocer nuestra unidad con la tierra y la vida. Crece la empatía, la unidad, y la sensación de que todo es interdependiente con todo. Surge una Fuerza interior y una libertad al comprenderlo. Esto nos permite una mente con visión clara, un corazón pacífico y un actuar adecuado a cualquier circunstancia en la que estemos.

Nuestra percepción, nuestra palabra y acción serán mas transparentes y claras en las situaciones a las que nos enfrentamos, y al mantener esta sensación de interconexión nace en nosotros el valor, la fuerza interior y libertad en medio de circunstancias difíciles. Y se transforman en una guía poderosa en nuestra vida llevándonos hacia una mayor liberación en medio del mundo.

Atención, compasión y reconexión en tiempos de disrupción ecológica y social.

Los tiempos que vivimos, ante desafíos de disrupción ecológica y social, necesitamos despertar capacidades de resistencia, recuperación, y regeneración; para esto pueden cultivarse habilidades de atención, meditación, resiliencia y reconexión.

Necesitamos reconectarnos con nosotros mismos, los demás y nuestra tierra. Hoy, vivimos en la era de la distracción, la ansiedad, el stress, el conflicto, la devastación ecológica, en una sociedad del rendimiento y crecimiento pero no de entendimiento. Todo ello produce enorme sufrimiento, expresado en el conflicto personal y social. Hoy necesitamos volver a conectar, con nuestra propia presencia, la presencia de los otros y la tierra. Entrenar las cualidades de la atención, la compasión y la interconexión.

Existe una filosofía práctica que nos orienta y sirve de guía, un mapa que sirve para recorrer el sendero del autodescubrimiento y crecimiento en el mundo; ciertos conocimientos y prácticas que son como un firme timón en medio de la navegación en tiempos inciertos.

Reconectar con nosotros mismos quiere decir visitar las zonas que dejamos de atender por estar en constante distracción y movimiento, en esta sociedad acelerada y con los ritmos de la tecnología. Es un espacio que capta lo que tenemos dentro y también lo que sucede fuera de nosotros, esa es la zona de la presencia. Eso nos da calma, fortaleza y claridad. Y hay que Reconectar con nuestra humanidad compartida, el sentido de interdependencia, de que necesitamos unos de otros, cooperar para evolucionar. Y cultivar la compasión que es la conciencia de esta humanidad compartida, con nuestras luchas, alegrías, penas y esperanzas, abrazar esta capacidad como una cualidad que nos da fuerza interior para enfrentar los miedos, sufrimientos, circunstancias del mundo, con una fortaleza basada en esta humanidad compartida, en la presencia y en nuestra resiliencia natural.

Recuperar y reconectar con lo que somos en medio de las circunstancias. Despertat al ser consciente e interconectado. Crecer y transformarnos en lo personal, social, económico y espiritual, apuntando a la regeneración natural y del ecosistema para nutrir y regenerar nuestra presencia y la comunidad.