Cómo mantener claridad y calma en nuestro mundo en crisis Eco-social.

La visión clara y el corazón abierto a los desafíos puede cultivarse con la cualidad de la Atención, que es una capacidad para estar en el presente sin perdernos en el camino; y la cualidad de compasión e interconexión que es la habilidad de cultivar un corazón que enfrenta el mundo con apertura y sin miedo. Es lograr una mente clara y un corazón pacífico en cualquier circunstancia. La mente clara puede entrenarse con ejercicios de meditación, de autovigilancia en el día a día, de observar las propias sensaciones del cuerpo, de tus emociones y percepciones, y de ser capaces de desarrollar la conciencia interna de las propias experiencias, es decir, vivir tus experiencias pero sin apegarte ni identificarte a ellas, y así puedes estar plenamente presente ante los eventos. Esto permite una libertad interna y un espíritu fuerte y resiliente ante cualquier circunstancia.

El Corazón es un órgano que nutre todo nuestro cuerpo de oxígeno y sangre, que da el pulso y ritmo de la vida, es el centro de nuestras emociones, de aquello que sentimos. Existen emociones incómodas o perturbadoras y emociones de felicidad plena y paz. El equilibrio de estas emociones puede cultivarse, con ciertas prácticas de atención, de compasión, prácticas de interdependencia, y de reconexión con uno mismo, los otros seres y las Naturaleza. Este órgano es esencial en la percepción de lo que vivimos. Las vivencias alegres, tristes, de esperanzas, sueños, etc, son registradas aquí. Este corazón también nos puede hacer sentir las emociones mas elevadas que existen, y además es la base de la conexión con todo lo trascendente de la existencia. Cuando este órgano está despierto podemos reconectarnos realmente con todo, con partes de nosotros mismos, de las otras personas y de una sensación de unidad con la naturaleza.

Con la práctica y el tiempo se va aclarando la percepción, y se desarrolla la visión clara, esto permite tener también emociones calmas para enfrentar cualquier circunstancia. Con estos elementos ya mas desarrollados comienza a nacer en nosotros de manera natural la compasión e interconexión, que es la habilidad que tenemos de conectarnos con todos los seres que viven en nuestro planeta, y de reconocer nuestra unidad con la tierra y la vida. Crece la empatía, la unidad, y la sensación de que todo es interdependiente con todo. Surge una Fuerza interior y una libertad al comprenderlo. Esto nos permite una mente con visión clara, un corazón pacífico y un actuar adecuado a cualquier circunstancia en la que estemos.

Nuestra percepción, nuestra palabra y acción serán mas transparentes y claras en las situaciones a las que nos enfrentamos, y al mantener esta sensación de interconexión nace en nosotros el valor, la fuerza interior y libertad en medio de circunstancias difíciles. Y se transforman en una guía poderosa en nuestra vida llevándonos hacia una mayor liberación en medio del mundo.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.